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 Aquí os mando un asombroso suceso que tuvo lugar en Valencia.
Esta historia narra un hecho real.
Los nombres han sido sustituidos por otros para salvaguardar la privacidad de los implicados.
Durante la narración de este suceso sólo hubo una pérdida.
La vecina de mi tía es una persona un tanto 'peculiar'.
Se trata de una persona al borde de la tercera edad (tendrá unos 60 años) que vive sola con Pablito, su gato. Pablito es un gato de la calle que Josefina (la vecina de mi tía) recogió en un acto de cariñosa bondad.
Un trágico día Pablito sufrió una tremenda y espantosa muerte (murió por causas desconocidas). Tras dos tías de lloros por la perdida de tan entrañable personajillo, Josefina, que no sabía que hacer con el gato, decidió tirarlo a la basura (la opción más corriente).
Después de mucho maquinar, pensó que meter al gato en una bolsa de un hipermercado quedaría un tanto cutre y tuvo una gran idea, transportarlo en un viejo bolso (para no levantar sospechas entre los vecinos). Así pues la anciana se puso manos a la obra, metió a pablito en el bolso y salió del portal de su casa para tirarlo en el contenedor de enfrente.
Lamentablemente al salir del portal no estaba sóla, dos individuos de nacionalidad arabe la sorprendieron y, mediante el viejo arte del tirón, le robaron su particular 'tesoro'.
La pobre anciana rompió a llorar tras la triste perdida de su querido amigüito muerto, pero esto debió ser pecata minuta al lado de la sorpresa de con la que estos dos personajes recibieron tan ansiado botín.
Así pues mangantes del mundo, la próxima vez que vayais a robar algo informaros antes de que se trata.
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